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  • Brujas Modernas

Recordando a la abuela

“...la muerte no existe, la gente solo muere cuando la olvidan;

Si puedes recordarme, siempre estaré contigo”.

Isabel Allende

Estuve revisando el cajón de los recuerdos y encontré una foto muy bella que me llevó a recordar los felices días de mi infancia, ese tiempo en que no tenía preocupaciones y pensaba que mi abuela era eterna.

A continuación describo la foto: estoy sentada en las piernas de mi abuela, en una de las bancas de madera que construía mi abuelo; cumplía yo cinco años, se festejaba mi cumpleaños, recuerdo que estaban mis primos: Lorena, Liliana, Alejandro y Diego. La foto es tomada ya terminando la tarde, me imagino que la tomó mi tío Jorge que había comprado hace poco una cámara fotográfica y estaba con el boom de las fotos.

Esta foto tiene gran significado para mí aunque a mi abuela no le agradaba que la fotografiaran, por ello conservamos tan solo una o dos fotos en las que ella aparece. En esta oportunidad, está sosteniéndome en sus brazos como tantas veces lo hizo. Al ver la fotografía recuerdo lo importante que fue en mi vida, es más lo importante que todavía es porque yo creo que los vínculos no terminan con la muerte. El espíritu de mi abuela me acompaña, no me deja olvidar que soy una mujer valiosa y me señala lo invaluable de ser independiente y auténtica

Además hay algunas cosas que me recuerdan a la abuela, por ejemplo, cuando destapo un paquete de galletas Saltin Noel, de inmediato, recuerdo la galleta untada de mantequilla que ella me daba como una golosina. También cuando como arroz, huevo y tajadas, porque en las tardes en casa de los abuelos era muy común que esa fuera la comida, todavía es uno de mis platos favoritos, me evoca su cariño al servirme y la felicidad que sentía al estar junto a ella.

Cuando practico senderismo y siento el fluir del agua: suave, calmada, hago memoria de la voz tranquila que ella tenía, nunca la escuché gritar o levantar la voz, pero al igual que el agua que aunque suave es capaz de horadar una piedra, ella era de una personalidad fuerte y determinada, tanto que nunca permitió que mi abuelo le faltara al respeto y cimentó su hogar con amor.

Evocar a mi abuela me llena de nostalgia y felicidad, nostalgia porque me hace mucha falta, su muerte fue muy repentina, yo pensaba que tendría mucho tiempo con ella, pero no fue así. A veces ante situaciones adversas de la vida quisiera que estuviera a mi lado y me ayudara con sus consejos cálidos y amorosos. Para mi fortuna en ocasiones me visita en mis sueños, en ellos siempre la veo feliz, a veces me da consejos o simplemente me recuerda que me quiere. Sin embargo, la nostalgia está acompañada de felicidad por haber tenido la fortuna de tener una abuela tan cálida y amorosa en mi vida; como dije anteriormente, el vínculo no termina con la muerte, su vida, sus enseñanzas y su forma de ser me acompañan y hacen parte de mí.



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