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  • Brujas Modernas

Mis reflexiones sobre la pandemia

Fue a partir de ese momento cuando el miedo, y con él la reflexión empezaron.

Albert Camus, la peste.

Era 31 de diciembre de 2019 y se acercaban las 12 a.m.; momento en el cuál, se daría paso al primero de enero del 2020. La celebración de año nuevo fue muy alegre, rodeada de mis seres queridos, se presentaba ante mí un nuevo año, que, como todos, me planteaba desafíos y expectativas, lejos estaba yo de imaginar cuales serían estos desafíos y aprendizajes.

El 30 de enero de 2020 la OMS declaró al covid 19 como una emergencia de salud pública y de preocupación internacional; mas adelante, el 11 de marzo del mismo año se declararía el coronavirus como una pandemia mundial. Colombia no fue la excepción y el país se vio sometido a todas las restricciones colectivas debido al virus, incluida la cuarentena y el trabajo en casa. Allí empieza, para mí, como dijo Camus: “el miedo y la reflexión”.

La gama de emociones que atravesé durante el confinamiento fue bastante amplia, miedo a contraer el virus, a que las personas más vulnerables de mi familia (mamá, tías) lo tuvieran y murieran. Aburrimiento, me encanta salir y hacer vida social, pero de repente la vida se hizo terriblemente monótona, todo en un mismo lugar: la casa, se convirtió en el aula de clase, en el gym, en la cafetería, etc., todo se realizaba desde un mismo lugar. Angustia, de no saber qué iba a pasar, y esta se incrementaba pues me pasaba horas viendo noticias y horrorizándome ante el aumento de los casos. Incertidumbre, porque si de algo me hizo muy consciente el tiempo de cuarentena es lo mal que manejo las situaciones inciertas.

Pero bueno, no todo fue malo, el tiempo de cuarentena y pandemia me ha dejado unos aprendizajes valiosos para mi vida; por ejemplo, decir con mas frecuencia te quiero, me haces falta; no dar por hecho los afectos y personas. También, aprender a manejar la incertidumbre, aceptar (y fue algo muy difícil para mí) que hay cosas que no puedo controlar y que debo confiar en lo que la vida va presentando.

Otro aprendizaje fue, ver la belleza de lo simple: abrir la ventana y deleitarme con los pajaritos cantando, admirarme con la belleza de un atardecer; ser agradecida: a todos no nos toco igual y por fortuna fui una persona que durante todo el tiempo de cuarentena conto con trabajo y no me faltó nada.

Además, durante los años 2020 y 2021 se consolidaron algunos proyectos que me permitieron conocer algunas personas que hoy aportan a mi vida personal y profesional.


Nota final: este escrito lo termino estando nuevamente en aislamiento, esta vez porque me diagnosticaron covid.

Fue a partir de ese momento cuando el miedo, y con él la reflexión empezaron.

Trabajando desde casa.




























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